Desde hace unas semanas, los días de la señora Nelly Castillo ya no son los mismos, pues ahora se levanta a diario muy temprano para ver, con los primeros rayos del Sol, cómo amanecieron sus “bebitas”. Pero ella no se refiere a unas recién nacidas, sino a las 45 semillas de lechuga de las que se ha hecho cargo como la primera peruana que es parte del programa El huerto de mi casa.
La mujer, que pasaba sus días como esforzada ama de casa, en el cerro San Cosme, recibió un buen día la noticia de que podía colaborar a aliviar el costo de la canasta básica familiar de los suyos mediante el cultivo de verduras y frutos hidropónicos, nada más y nada menos que en el techo de su casa.
Por si eso fuera poco, ella, en aproximadamente unos 40 días, podrá cosechar su primera siembra y generar con la venta de sus lechugas un dinero extra que fácilmente podría bordear los 500 o 600 nuevos soles que, sin duda, cubrirían sus necesidades básico-familiares.
“A mí siempre me han encantado las plantas, y cuando el dirigente de mi zona, aquí en San Cosme, nos habló del proyecto, inmediatamente acepté; no lo pensé dos veces porque ahora hasta me distraigo cuidando mi cultivo, le muevo el agua tres veces al día para que oxigene y listo”, nos relata mientras observamos cómo en tan solo unos días ya asoman tímidas las hojas de unas lechugas.
“El día que se lanzó el programa vino el mismo jefe del Gabinete, Yehude Simon, a mi casa, subió al techo y me felicitó por mi empuje. Incluso, me recomendó que cultive tomates y otras verduras porque mi techo es amplio y da para instalar muchos paneles”, nos dice orgullosa.
Iniciativa
Y es que la campaña El huerto de mi casa, es una de las iniciativas que ha puesto en marcha el Ministerio de Agricultura como parte del Eje II de la Estrategia Nacional Crecer y de Lucha contra la Pobreza y el Cambio Climático.
El cerro San Cosme y, específicamente, la casa de la señora Mendoza fue el punto de partida para el ensayo demostrativo que nos dice que es posible echar a andar iniciativas tan simples y de rápida acogida entre los pobladores.
Según Agrorural, esta iniciativa alcanzará a todas las ciudades del Perú, la cual empezará en su fase experimental en Huaycán y luego en las demás zonas urbano-marginales de Lima. Se espera que este proyecto se desarrolle en un período de dos años, los que incluirán la implementación de biohuertos familiares convencionales en tierra y los huertos hidropónicos populares.
En espacios de uno a dos metros se podrá cultivar hortalizas y verduras, como lechuga, rabanito, nabo, zanahoria. Y en espacios un poco más grandes (10 metros) se plantarán árboles frutales, como naranja, palto, higo, limón, lúcuma, así como hierbas aromáticas: orégano, romero, yerbaluisa y ruda.
Se implementará también huertas hidropónicas rústicas y otras más sofisticadas. En el primer caso se utilizarán los insumos reciclados y descartables, como bandejas, botellas, y en el segundo caso, los insumos serán láminas de tecnoport, vasos de plástico, láminas de espuma, plástico negro, alambres y grapas.
El objetivo es incentivar las capacidades de los pobladores urbano-marginales, dándole un impulso a la economía y alimentación popular en armonía con la naturaleza.
Verdor
“La idea es que las calles y avenidas de las zonas deprimidas, grises, llenas de arena, piedra y polvo de zonas como Huaycán, Villa El Salvador, Ventanilla y otras zonas populares logren un embellecimiento y armonía paisajística mediante la forestación, y así las familias que allí habitan tengan una mejor calidad de vida”, indica el director ejecutivo del programa Agrorural, Rodolfo Beltrán Bravo.
En forma paralela, esta iniciativa busca que los pobladores tomen conciencia para el cuidado del medio ambiente. Esto, sin contar los ingresos económicos para las familias, al igual que en países desarrollados, como Japón, donde se optimizan los espacios de las viviendas y se cultiva, incluso, en el techo de las casas.
Víctor Calderón Guillén, secretario de Obras de la Directiva Central del Cerro San Cosme, informa que visitarán casa por casa para lograr la meta de que 500 inmuebles de la zona, en un plazo de tres a cuatro meses, formen parte del programa.
“El único requisito en esta zona es tener la voluntad de querer progresar y, por qué no, formar una miniempresa”, sostiene.
“Muchas casas en la zona presentan techos de calamina o están frágiles y en esas condiciones no es posible acceder al programa. Sin embargo, pensamos que podemos habilitarlos en zonas en el interior de la vivienda, como patios o al aire libre sin uso.”
“Aquí, en San Cosme, es posible que cada casa cuente con 10 paneles, y ya estamos hablando de una venta de entre 500 y 600 nuevos soles al cabo de 45 días, distribuyendo por ejemplo en las numerosas bodegas que hay aquí mismo en San Cosme o en las zonas vecinas”, refiere.
“Este asentamiento humano tiene 62 años de fundado y es ahora cuando nos sentimos respaldados en este tipo de iniciativas. El jefe del Gabinete nos mencionó también que sería rentable criar cuyes o conejos y a mediano plazo es algo que queremos realizar. Para eso tenemos el compromiso también de nuestro alcalde, Alberto Sánchez Aizcorbe.”
“Nosotros tratamos de convertirnos en un pulmón verde para la ciudad, cambiarle el rostro a esta zona y por primera vez sentimos que lo que se nos prometió fue cumplido. Existen hijos muy ilustres que han nacido y vivido en este asentamiento humano, por lo que a través de estas iniciativas queremos seguir brindándole mejores peruanos a nuestro país, que tanto lo necesita”, nos dice Calderón.
Primera fase en Huaycán
El huerto de mi casa iniciará en Huaycán la primera fase en 500 casas, con 200 huertos convencionales de 10 metros cuadrados, donde se plantará frutales, hortalizas y hierbas aromáticas, y 300 huertos hidropónicos populares en módulos de un metro cuadrado con 50 cabezas de lechuga.

Esta iniciativa del Ministerio de Agricultura y del Programa Agrorural se hará realidad en coordinación con los gobiernos locales, organizaciones vecinales, entre otras instituciones.
Pero, ¿qué es un cultivo hidropónico? La hidroponia o agricultura hidropónica es un método utilizado para cultivar plantas usando soluciones minerales en vez de suelo agrícola. Las raíces reciben una solución nutritiva equilibrada disuelta en agua con todos los elementos químicos esenciales para el desarrollo de la planta.
Es una forma sencilla, limpia y de bajo costo, para producir vegetales de rápido crecimiento y ricos en elementos nutritivos. Con esta técnica de agricultura a pequeña escala se utilizan los recursos que las personas tienen a la mano, como materiales de desecho, espacios sin utilizar y tiempo libre.